Antonio Santo - Periodista, escritor y músico

Un ejemplo de machismo en los videojuegos

Hoy que es el día de la mujer trabajadora quiero sacar un tema del que he debatido en muchas ocasiones en mi Twitter y en Vadejuegos: aunque vayamos poco a poco avanzando, el mundo de los videojuegos sigue siendo tremendamente machista. Con esta obviedad no quiero decir que los jugadores sean mayoritariamente hombres (que también), sino que los juegos en sí mantienen muchísimos comportamientos y estereotipos machistas. Es algo que tanto los profesionales del sector como los aficionados tenemos que ayudar a cambiar aplaudiendo a los estudios cuando lo hacen bien y señalando sus errores cuando se equivocan.

Y es que el argumento de “los juegos se hacen para hombres porque son hombres quienes los juegan” es tremendamente tramposo. ¿Qué va antes, el huevo o la gallina? Hablamos de un sector abrumadoramente controlado por hombres que, cuando se plantea crear un juego más orientado a las mujeres, la imagen mental que tienen es un juego de baile, de fitness o de peinar caballos en prados idílicos. Para comprobar que el sector deja de lado a la mujer basta con buscar personajes femeninos en los juegos; personajes de verdad, y no pobres princesitas a las que rescatar. Eso, según las leyes más básicas de la narratología, no es un personaje sino un objeto narrativo, una excusa necesaria para que el héroe de turno salga de aventuras.

No: hablo de personajes reales, con intereses propios y una personalidad definida más allá de cuál es su relación con los hombres. Hace un tiempo hice un par de reportajes en Vadejuegos sobre grandes personajes femeninos; nos dimos cuenta en la revista de que realmente es complicado encontrar personajes femeninos bien hechos, y más difícil aún que estos sean protagonistas y no secundarios de lujo. Y todo esto sin entrar en profundidad en que las mismas mecánicas e historias de la mayoría de videojuegos, sea quien sea su protagonista, están inventadas y pensadas en clave masculina y con los temas asociados culturalmente con la masculinidad.

Pero el ejemplo que hoy me ha quemado la sangre especialmente viene de un juego que, por otro lado, supone un soplo de aire fresco en este tema: nada menos que el esperadísimo Mass Effect 3. En este juego de rol, que acaba de salir para PS3 y Xbox, podemos elegir si queremos que nuestro protagonista sea un hombre o una mujer: el o la comandante Shephard. Buena idea, ¿verdad? ¡Al fin podemos ver una mujer protagonizando una historia épica, siendo la verdadera héroe que salva la galaxia…!

…y entonces ves que prácticamente toda la publicidad del juego muestra sólo la versión masculina del personaje. Hay muchas formas de ser machista aparte de despreciar a la mujer, y una de ellas es invisibilizarla. Sí, puedes ser mujer en este juego, pero ¿para qué quieres serlo, joven jugón, pudiendo ser este macho alfa, este pedazo de comandante tan guay, tan badass? La publicidad de Mass Effect 3 tira por tierra el acierto de permitir que seas mujer, como insinuando que para los creadores el protagonista es el hombre y dejan la opción anecdótica de convertirlo en mujer sólo como guiño curioso.

BioWare ya hizo lo mismo en la publicidad de Dragon Age 2. ¿Por qué invisibilizar a la mujer de esa forma? Hoy en Twitter estábamos hablando del tema y algunos señalaban que lo han hecho así porque el 80% de los usuarios se pasaron los otros dos Mass Effect con el personaje masculino. Los contraargumentos están claros: el primero, que ya hemos señalado, que es mucho suponer que esta gallina sea antes que este huevo. El segundo, que la publicidad del Mass Effect original también mostraba principalmente al Shephard hombre, ergo no es una respuesta comercial de ahora a las preferencias del público sino una tendencia continuada. Y tercero: ¿que tu público sea machista justifica que tú lo seas? ¿Debemos aplaudir campañas de publicidad machistas “porque el público es así”?

No siempre se puede pedir a las marcas que vayan por delante de la sociedad, pero en otras ocasiones su obligación es ser punta de lanza de determinados cambios. Si la industria de los videojuegos ha sabido cambiar de su naturaleza original de subcultura para convertirse en un género de ocio mayoritario (adelantándose a la sociedad al “educarla” en que los juegos podían ser para todas las edades), ¿por qué no puede también cambiar su comportamiento en este tema, “educar” a su público eliminando comportamientos sexistas y dar ejemplo a otras industrias culturales para ayudar a arrinconar el machismo? ¿Por qué la mujer sigue siendo invisible en los videojuegos? Esta industria aún es muy joven y queda mucho camino por recorrer; está en nuestra camino que ese camino sea el correcto.

Dicho lo cual: la expresión “mujer trabajadora” es un pleonasmo. Así que feliz día a todas las mujeres. Esperemos que algún día no sea necesario reivindicar para la mujer el espacio protagónico que merece.

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9 Comments : Leave a Reply

  1. Tabernita dice:

    Cualquier biólogo medianamente inteligente te diría q va antes el huevo!!

    que manía con la maldita pregunta!!

  2. Juanmi dice:

    jajaja me ha encantado lo del juego de peinar caballos xD Aparte de eso, estoy totalmente de acuerdo, hacen falta más mujeres en el mundo del videojuego a todos los niveles. Diseñando, programando, liderando y jugando, para que todos podamos enriquecernos con juegos más ricos y más reales. Hoy mismo he leído a David Cage hablando de este tema a propósito de su nuevo trailer (http://www.eurogamer.net/articles/2012-03-07-introducing-quantic-dreams-kara): los adultos no dejamos de jugar porque no tengamos tiempo, dejamos de jugar porque todos acabamos cansándonos de dar tiros y pegar guantazos a todo lo que se mueve.

    Sin embargo, en el propio corto de Kara, la protagonista es una chica joven semi-desnuda y desvalida, observada, evaluada y perdonada por un hombre mientras se cubre sus vergüenzas para que no censuren el trailer…

  3. Juanmi dice:

    Ala, siempre releo después de darle a enviar, “enriquecernos con juegos más ricos” olé por mi vocabulario inigualable…

  4. yo dice:

    Y a Lara Croft la olvidamos? Es la mujer crack!
    No creo que sea tan así el tema del machismo…Yo soy mujer, femenina y a la vez muy bestia, y prefiero matar a tiros a zombies y bichos que jugar a un juego wii de fitness y mierdas de esas la verdad… Y si queremos hacer los juegos realmente para mujeres…qué mujer habría tan fuerte que pueda luchar sin piedad en comparación con el típico macho de juego destroyer? Siendo hombre escogerías a una mujer maciza en un videojuego para cargarte a medio mundo…o más bien escogerías al tipo duro tatuado petado a músculos como forma de autoidentificación? No deja de ser una introyección…

    Acaso las mujeres no critican siempre las videoconsolas y demás? Pues sí, así es…Yo no por que, bueno…digamos que gozo de un majestuoso frikismo interior que a mi misma me alucina, pero es cierto que no conozco a mujeres que alucinen tanto jugando a este tipo de juegos como yo misma.

    Si las mujeres quieren más personajes femeninos, que no piensen sólo en maquillajes y ropita y que le metan caña a las consolas, y se verán más demandados este tipo de personajes en consecuencia.

    • Juanmi dice:

      Estoy de acuerdo en que convertir zombies en carne picada es más divertido que maquillar y vestir a una muñeca (donde va a parar…) Pero yo (y creo que antonio, que me corrija si me equivoco) me más bien me refería a la profundidad de los juegos. Llevamos 30 años jugando y siempre nos encontramos con la misma historia manida de peli de palomitas de “machote que salva a la princesa del horrible supervillano” y como mucho a veces no encontramos con el argumento de “mujer soltera superdura que salva al mundo del horrible supervillano”

    • Santo dice:

      Conste que precisamente lo que digo es que no hay mucha alternativa a las mecánicas tradicionales más allá de los juegos chorras supuestamente para mujeres que precisamente están creados desde un estereotipo machista. Como bien dice Juanmi, el problema es que la narrativa está estancadísima y estamos jugando la misma historia pintada con distintos colorines una y otra vez.

      Con respecto a lo de “siendo hombre no te cogerías a una mujer para cargarte a medio mundo”… Pues ése es uno de los problemas: es que la mayoría de los juegos son de “cargarse a medio mundo”. 😉 Aparte de que en el momento en que metes armas de fuego ya lo mismo da ser un personaje femenino que masculino… anda que no hay más tipos de historias que podrían estar perfectamente protagonizadas por una mujer: juegos de infiltración, de investigación, de rol, ci-fi…

  5. yo dice:

    A mi me encantaría que existiese ese tipo de historia, pero creo que no pasará por lo que he dicho…Si las mujeres no explotan las videoconsolas, nunca demandarán un personaje que las represente…Yo mientras tanto, pues me conformo con escoger al macho cabrío para cargarmelos a todos o…jugar a Tomb Raider para ser la mujer ideal…qué le vamos a hacer xDDD Es como en el tema de la cosmética…No se empezó a crear cremas antiarrugas para hombres (empezando por las “contorno de ojos”) hasta que el hombre no empezó a interesarse por ese tipo de potingues a los que las mujeres acostumbran… Obviamente, cada producto se elabora para el grupo que lo demanda…si las mujeres no quieren jugar a las videoconsolas, no habrá historias donde ellas puedan ser las protagonistas… No sé si me explico.

    • Santo dice:

      Mmmmh es la pescadilla que se muerde la cola, pero no estoy tan seguro como tú de que primero vaya la demanda y luego la oferta. La historia de la mercadotecnia está llena de ejemplos de que suele ser al revés: cuando se estanca el mercado, las marcas se inventan una nueva necesidad. Precisamente las cremas para hombres fueron más un invento de las marcas, quizá a partir de los gustos de un pequeño grupo, pero desde luego no la respuesta a una mayoritaria demanda del público. Cuando tienes un sector de mercado en el que eres desconocido no puedes esperar a que ese target venga a por ti: tienes tú que variar tu oferta y tu estrategia de márketing.

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